Caballero en Don Quijote de La Mancho: historia literaria y análisis digital

Introducción 

El concepto del caballero es central a la historia de don Quijote por Cervantes porque explica la posición imaginada de don Quijote y porque Cervantes crea un nuevo caballero diferente del estándar pasado de Castilla. Este ensayo explorará las diferencias en los papeles del caballero andante antes de Cervantes, del caballero de don Quijote por Cervantes y el caballero del falso don Quijote por Avellaneda. La historia de la caballería será explorada en relación con el desarrollo del personaje de don Quijote. También, el ensayo utilizará las herramientas de humanidades digitales de Voyant y el idioma de codificación R para analizar diversos aspectos, como la frecuencia de palabras, los modelos de los temas y el análisis de los sentimientos. Después de analizar los textos desde una perspectiva histórica y con herramientas digitales, es claro que Cervantes creó una nueva versión del caballero modelado según el ejemplo medieval y las grandes historias épicas y místicas leídas por don Quijote.


El caballero andante antes de Cervantes

El autor, Martín de Riquer en su libro Caballeros Andantes Españolescritica el trabajo de Cervantes. Riquer escribe en su prólogo que Cervantes tiene la culpa para crear el estereotipo de caballeros andantes españoles. El trabajo de Cervantes ha establecido el papel estándar del caballero del siglo XV a través del siglo XVII en España. Este autor afirma que cuando el caballero del siglo XV está separado del caballero cervantino del siglo XVII, lo que queda son los caballeros que inspiraron la novela de caballerías y el género de los hidalgos inmortales (Riquer). El autor Riquer afirma que es difícil separarse de la ilusión de Cervantes. El modelo del caballero medieval es de los nobles que tenían la capacidad de usar armas y tiene todas habilidades físicas para permitir el éxito en ejercicios corporales como “jugar pelota, correr, saltar, pelear, tirar la barra, y tirar la lança” (Riquer). La naturaleza física de la caballería fue un componente principal durante la época medieval y muchos otros académicos la repiten como un rasgo esencial para los caballeros que falta don Quijote en la historia por Cervantes. El académico Megías explica que la fiscalidad y también el honor son las cualidades más esenciales en el orden de los caballeros. Estos caballeros famosos que llegaron antes de Cervantes encarnan “la orden de caballería y el delito que es propio del caballero” de Ramón Llull: 

“Oficio de caballero es mantener viudas, huérfanos, hombres desvalidos, pues así como es costumbre y razón que los mayores ayuden y defiendan a los menores, así es costumbre de la Orden de Caballería que, por ser grande y honrado y poderoso, acuda en socorro y en ayuda de aquéllos que le son inferiores en honra y en fuerza” [36-37]. 

Megías afirma que don Quijote no es un caballero andante porque “no cumple los requisitos externos y físicos de la Orden de Caballería, y ha sido armado caballero, con escarnio; pero, desde su punto de vista, es un caballero andante, y mantiene el espíritu de la Orden de Caballería” (Megías, 196).

Los cambios en el papel del caballero antes de Cervantes son explicados por el académico Cátedra. Explica un cambio cultural en la época antes de don Quijote que reorganizó el caballero andante para convertirse a un caballero más cortesano durante la época de Felipe II. Durante este tiempo los esfuerzos para “reconstituir la caballería de cuantía por razones militares, de defensa interior” de 1560 a 1563 como el resultado directo de las guerras contra los moros durante la Baja Edad Media en Andalucía (Cátedra, 99). Los cambios afectaron el privilegio de la nobleza y elevaron los requisitos de ingresos para alcanzar el nivel de la nobleza. El sistema moderno de control monárquico cambió los “aspectos del modelo medieval de organización de la caballería,” pero aún permanecieron en “la vieja liturgia caballeresca, las justas, torneos, juegos de bastones y otros ejercicios militares” (Cátedra, 101-102). Los cambios de Felipe II pueden haber sido utilizados para modernizar las hermandades de los caballeros con el fin de formalizar una poderosa oligarquía en las ciudades más importantes de Castilla. En adición a los cambios en los ingresos y la organización, Cátedra también explica la influencia creciente de la religión en el orden de los caballeros. Esto se demuestra en la ficción caballeresca, “especialmente la que conlleva afanes cruzadistas, sigue conservando los motivos de espiritualidad que tenía en los orígenes del mismo concepto de caballería cristiana” (Cátedra, 36). La incorporación más fuerte de la religión al nuevo orden de la nobleza reafirmó la importancia de la moralidad y el honor para la caballería. Aurelio González, un académico, explora el diseño del caballero de Felipe II como un modelo o “esquema teórico de una realidad muy compleja” o “un punto de referencia para reproducirlo” en la memoria del caballero medieval (González, 122).  El modelo se ajustó a la nueva era, las exigencias de la corona, las necesidades de las guerras y la estructura de la sociedad. Los dos, González y Cátedra, están conscientes de que los intereses del público lector cambiaron en este momento para apreciar cuentos con más “fantástico, más maravilloso, pero también más atentos a la evasión y al heroísmo vacío y con referentes ideológicos mucho más generales que en los primeros veinte años de siglo” (Cátedra, 43). Estos son los mismos tipos de libros que estaban en la biblioteca de Don Quijote, de una “nueva hornada. Son también los que consagran internacionalmente el género en estos años cuarenta del siglo XVI” (Cátedra, 43). Este cambio en el panorama literario tuvo efectos en la perspectiva histórica de los caballeros andantes.

Fuera del contexto histórico, el modelo satisfacía las necesidades literarias del nuevo género de la caballería. “Por lo tanto, este modelo tendrá distintas realizaciones textuales y de igual modo funcionará tanto en la dimensión cultural como en la social, esto es, tendrá posibilidades de funcionamiento efectivas tanto en la realidad como en la creación artística” (González, 122). González identifica el espacio para la interpretación artística que será utilizado y parodiado por Cervantes. Un autor diferente, Lucila Lobato Osorio, agrega a la conversación. Ella cree que los caballeros nuevos están más motivados por la amistad, no el honor ni la perfección de caballerescas. Ella cree que las amistades entre caballeros tienen capaces de completar el otro. Combinando esta perspectiva con el espacio para la interpretación artística de González, hay una apertura clara en la que Cervantes creará un nuevo caballero en don Quijote con una amistad en Sancho y un espejo en Sansón. Eso arraigado en el nuevo tipo emergente del caballero como resultado de los cambios de Felipe II para reestructurar el caballero medieval a una figura más cortesana con un enfoque en moralidad y honor.

Todavía, el erudito Osorio explica “uno de estos elementos constantes es el caballero como personaje protagonista” que continúa la encarnación tradicional medieval de la fuerza en la caballería dentro de dos contextos: el social y la literaria (Osorio, 7-8). Aunque, ella habla de constantes, también expone una oportunidad para cambiar la narración del caballero. “La posibilidad de que el diseño del caballero aceptase cambios y nuevas características que le permitieron vivir mucho más tiempo” (Osorio, “Acercamiento”, 384). Osorio explica esto como tomar diferentes aspectos del arquetipo medieval “como el linaje noble, una educación en armas y cortesía, la belleza física, diversas manifestaciones de eficacia guerrera, una relación vasallática con un señor, una relación amorosa cortés con su amada y cierta religiosidad, entre otros rasgos” (Osorio, “Acercamiento”, 384). Hay flexibilidad en la construcción de los rasgos y el porcentaje cambia de cada habilidad o talento peculiar entre los personajes. Libre de la construcción de talentos, Osorio explica que es esencial para todos tener éxito en la conquista de sus enemigos, una constante del modelo medieval.

El concepto de caballero está definido para varios contextos en la historia, especialmente como resultado del cambio del caballero medieval al moderno en una monarquía. Los aspectos dinámicos del concepto son evidentes dentro del texto de don Quijote. En un ensayo por el erudito Martes Robles Villarino se explica la importancia de la palabra en varias partes del libro. Primero, caballero significa un hombre, generalmente adulto. Segundo, caballero significa un hidalgo de nobleza reconocida. En una traducción diferente del texto, la palabra tiene un significado más cercano a un soldado en el pasado que tenía un alto rango social y que luchaba mientras montaba un caballo y usualmente llevaba armadura. Aunque Cervantes creará un nuevo caballero, el concepto permanece arraigado en varias interpretaciones de la caballería. Después de analizar el caballero andante antes de Cervantes a través de la construcción física medieval, la reestructuración de la caballería durante el reinado de Felipe II y la ventana creada que permite la flexibilidad en el papel del caballero en contextos sociales y literarios, está claro que una base para la creación de un nuevo caballero estaba disponible para Cervantes en el siglo diecisiete.


El caballero andante de Cervantes

Las obras don Quijote uno y el verdadero don Quijote dos por Cervantes crearon la fama máxima para el concepto del caballero andante española. El trabajo de Cervantes invoca la “humanización del caballero andante” y “transformar a don Quijote en caballero cortesano, contra su propia voluntad, es también una mise en del referente caballeresco por el que Cervantes opta en esta segunda parte, un referente tan real como lo podía haber sido el código de la vieja caballería cuarenta años antes” (Cátedra, 150). Don Quijote es un nuevo caballero cortesano e innovador en acciones y pensamientos, y por esta razón se distingue de otros caballeros andantes tradicionales de la época medieval o del siglo XVI.

El concepto de fama no es el objetivo principal del personaje de don Quijote, pero es presente en la creación del caballero cervantino en general. La diferencia en la meta de fama de los caballeros dentro del trabajo de Cervantes. Su meta es clara en el contraste del bachiller Sansón Carrasco con don Quijote, explica por Canavagio y muchos otros académicos. Sansón “viniese como caballero andante, sino que tuviera ocasión para…pelear con él. Sansón dice ‘¿Soy yo su rival—concluye—o hace él profesión de las armas, para tener invadía a la fama que yo por ellas he ganado?’ (II, Capítulo I). Continúa el aspecto esencial del caballero andante para participar en la batalla con enemigos, aunque está enraizado en el reino medieval de los caballeros más centrados de las armas que la amistad o la fraternidad. Don Quijote existe para desafiar esta norma y redefinir al caballero cortesano. En cambio, el objetivo del don Quijote es replicar las grandes historias de la épica, y por eso él arriesga peligro para “eterno nombre y fama.” Salvador J. Fajardo contribuye al discurso académico entre Sansón y don Quijote para demostrar que el espejo representa la ilusión de uno mismo de Sansón y don Quijote. Él explica que el Caballero de los Espejos, Sansón Carrasco, es el caballero complemento al personaje de Don Quijote. Hay un significado en la derrota del caballero por parte de don Quijote porque avanza su posición como caballero al cumplir la expectativa fundamental de que un caballero es físicamente capaz de tener éxito en la batalla. Fajardo también argumenta que “el papel del caballero reflexiona sobre don Quijote en múltiples fragmentaciones del propio ser Quijote para el Caballero de los Espejosrepresenta una proyección distorsionada y parcial de don Quijote” (Fajardo, 199). El mismo concepto es ofrecido por el erudito Pope, “Sansón Carrasco, refleja la imagen de Don Quijote, pero como lo haría un espejo, invertida, ya que parece un caballero andante pero no cree en ello y es motivado no por altos ideales sino, luego de la primera derrota, por la venganza. El hecho de que su escudero lo abandone a la primera contrariedad recalca la diversidad con la pareja de Don Quijote y Sancho. La analogía con Don Diego no es tan evidente” (Pope, 208). 

El concepto del caballero de don Quijote es tan imaginativo e imposible como las historias de Lancelote, Curial, o Amadís. En diferentes traducciones del texto, caballero ha sido traducido a caballero como gentilhombre o hombre, adulto o caballero como soldado o hidalgo de nobleza reconocida. Don Quijote actúa como una fusión entre estos grandes caballeros y el concepto del caballero cortesano. Al comparar ambos partes por Cervantes, en su legítima segunda parte, Cervantes “lleva a su caballero andante y a si escudero por caminos menos esperados, lo que le permite mostrarlos como individuos cuya personalidad…no es estática, ni su desarrollo lineal.” Cervantes posiciona don Quijote en contraste con el caballero establecido con una cita de la parte uno “yo sé quién soy, y sé lo que puedo ser” (I, Capítulo V). Esta afirmación contrasta la norma cuando don Quijote dice “los más de los caballeros que ahora se usan, antes les crujen los damascos, los brocados y otras ricas telas de que se visten que la malla con que se arman, ya no hay caballero que duerma en los campos, sujeto al rigor del cielo” (II, Capítulo I). Los altos estándares de ingresos para ganar la nobleza y caballería fueron instituidos por Felipe II no se aplican a los caballeros de Cervantes, aunque los sueños y metas de alcanzar islas y reinos de don Quijote y Sancho Panza dependen de la riqueza material. Los motivos de los caballeros andantes de Cervantes están arraigados en la reproducción del honor logrado por los grandes caballeros que lee don Quijote y menos del entorno social de Castilla.

Edward C. Riley explica que don Quijote comienza como un hidalgo con el objetivo de convertirse al caballero andante de sus libros favoritos. Su objetivo está enraizado en la tradición medieval de la caballería, pero se distorsiona en la parodia de Cervantes. Cuando don Quijote adoptó el título de caballero andante, Cervantes redefine el papel de caballero en España para la historia literaria y social, un cambio que enfurece al erudito Riquer.

“Caballero andante soy, y no de aquellos de cuyos nombres jamás la fama se acordó para eternizarlos en su memoria, sino de aquellos que, a despecho y pesar de la misma envidia…ha de poner su nombre en el templo de la inmortalidad para que sirva de ejemplo y dechado en los venideros siglos donde los caballeros andantes vean los pasos que han de seguir, si quisieren llegar a la cumbre y alteza de las armas” (I, Capítulo XLVII).

Riley ve un objetivo similar al perseguir lo malo de los encantadores como un caballero andante que persigue a la gente malvada en defensa de aquellos que no pueden, como se explica en “la orden de caballería y el delito que es propio del caballero.” Con gran deliberación, don Quijote comienza su búsqueda de la caballería en imitación de los héroes de sus libros. Esta ilusión es lo que le permite a don Quijote funcionar en un mundo mágico eso es igualmente tan fabuloso como imposible. Riley caracteriza al protagonista como lo contrario de un caballero andante, definido por las normas de un caballero medieval, porque sus aspectos sociales y físicos y el engaño en su ego. Esta misma idea es comunicada por Lucía Megías y José Manuel quien atribuye “amable, sabio, leal, de noble espíritu, fuerte, con una instrucción apropiada a su alto oficio y de buena crianza, entendida como de origen noble” como las características a los caballeros andantes históricos. En contraste, lo categorizan como “una antítesis física del caballero andante: viejo, flaco, sin una buena instrucción y pobre” (Megías, 196). Los requisitos físicos son parodiados en la comparación de don Quijote con los caballeros famosos que idealizó. “Concretando, don Quijote es un verdadero caballero andante; será el mundo que le rodea, aquél al que se lanza en busca de aventuras, el que no sea caballeresco. En este enfrentamiento, en esta posición, es donde se desarrolla la parodia de los libros de caballerías de la que hablaba al principio de este trabajo” (Megías, 203). Es importante reconocer la diferencia en la parodia creada por Cervantes y la realidad de los caballeros andantes reconocidos por el personaje de Don Quijote. Don Quijote se presenta como un caballero serio dentro de su propia realidad, aunque es malinterpretado por los otros personajes. 

Don Quijote se llamó un nuevo caballero en el mundo. Él es motivado por su locura que causa su deseo ser caballero andante. La locura es el mayor ejemplo de la caricatura del caballero andante por Cervantes, quien falla “se ayudarle a gente marginalizada, entonces sólo enfoca en encarnar su percepción idealista de un caballero andante” (I, Capítulo I).  La búsqueda fracasada del don Quijote es un símbolo del idealismo melancólico. La percepción de don Quijote del servicio de su república incluye “irse por todo el mundo con sus armas y caballo, a buscar las aventuras, y a ejercitarse en todo aquello él había leído que los caballeros andantes se ejercitaban. El último componente esencial de un caballero andante honrada es una dama: Dulcinea del Toboso” (I, Capítulo I). Presenta el objetivo para don Quijote de actuar en muchas de las costumbres tradicionales del caballero medieval pero también de ser influencias de las historias épicas de los caballeros.

Francisco López Estrada presenta más apoyo para el objetivo de don Quijote para perseguir aventuras. El erudito cree que la búsqueda de aventuras es un nuevo aspecto del caballero andante que no está presente en el modelo medieval ni el modelo con los cambios de Felipe II, pero es un nuevo caballero aventurero. Él lo retrata como un buscador de aventuras de una manera en la que otros caballeros no eran. Otros caballeros aventureros se centran en torneos, fiestas y celebraciones en la nación, pero don Quijote es diferente. Cuando otros caballeros andantes se inclinan ante la corona, don Quijote presenta un modelo que no “sirven ‘a pie quedo’ al Rey en su corte.” En cambio, explica “no todos los caballeros pueden ser cortesanos, ni todos los cortesanos pueden ni deben ser caballeros andantes” (II, Capítulo VI). (Cátedra, 146-147). Don Quijote continúa explicando las experiencias físicas que él padece, como si estuviera expuesto a la naturaleza y los elementos del clima. Éste es la experiencia que él cree que está en la raíz de la caballería.

Las descripciones expresadas por Don Quijote y escritas por Cervantes tienen una cualidad poética. Don Quijote aparece como “la poesía aventurera que acude a los mismos, es interpretado desde un punto de vista burlesco” (Estrada, 213). Ésta misma desviación poética es valorada por muchos, lo que ha llevado a otros a devaluar al papel de don Quijote. Por ejemplo, Elkins cree que él está tan atrapado en la obsesión con otros caballeros errantes que es incapaz de enfocarse aún más en el nombre o la fama. Debido a esto, Elkins considera que su motivación es ilegítima para convertirse en un caballero errante, y en su lugar se consume por la influencia de la locura (Elkins, 8). También, Agustín Redondocomenta sobre la locura de don Quijote y la fuente medieval. “En efecto, la locura es serial de inseguritas; es expresión de un profundo desasosiego interno que a los caminos en un incesante errar. Es lo que traduce ese vagar sin tregua del manchego caballero andante. También aparece tradicionalmente el loco con un palo en la mano que utiliza para expresar su agresividad. La lanza del hidalgo desempeña el mismo papel cuando un furor bélico se apodera de él y le empuja pacíficos caminantes” (Redondo, 51). Este análisis combina el papel militarizado del caballero con la locura de don Quijote para ver cómo la desviación continúa de la idea tradicional de caballería.

La visión caballeresca presentada por Cervantes en los dos textos de don Quijote es una nueva versión del caballero cortesano. El caballero andante ya había cambiado el modelo medieval durante el reinado de Felipe II, y Cervantes utilizó el modelo medieval en una fusión con las nuevas historias épicas de caballeros para hacer un nuevo caballero, una parodia del pasado.


El caballero andante de Avellaneda

El don Quijote por Cervantes formula su caballero ideal de las historias épicas y no de la percepción moderna que fue utilizada por Avellaneda. Avellaneda siguió la construcción durante la época de Felipe II que era la construcción de la sociedad en el momento de la escritura del impostor. El verdadero don Quijote por Cervantes “se comportaba como los verdaderos caballeros andantes a los que admiraba y emulaba” de los libros de Amadís, Lancelote y Curial (Cátedra, 43). La creación del caballero de don Quijote refleja muchas influencias, los principales son del romancero, pastoral, bizantina y de la novela de caballerías (Cátedra). El resultado de esta combinación es el caballero andante inenarrable quien tiene la aventura notable y establece un estándar para la novela futura. El trabajo de Avellaneda no respeta el personaje dinámico de Don Quijote y lo simplifica a la norma cultural. Uno de los errores más obvios de Avellaneda es el intento cambiar don Quijote a un caballero desamorado. Don Quijote dice “Dulcinea del Toboso es la más hermosa mujer del mundo, y yo el más desdichado caballero de la tierra, y no es bien que mi flaqueza defraude esta verdad” (II, Capítulo LXIIII). Él cree que es indigno de su amor, demostrando el peso asociado con el hecho de que un caballero tiene que amar a una mujer de alta moral. También, don Quijote de Cervantes siempre está lista para ayudar al caballero enamorado, por ejemplo “cuando parece que los moros van a alcanzar a Gaiferos y Melisendra, don Quijote sale en su defensa y ataca espada en mano a las figuras que representan al enemigo” (Cátedra). Cuando don Quijote parece engañado por los encantadores, todavía se siente una mayor responsabilidad como un caballero. “Cuando ve en peligro a Gaiferos, anuncia: “no consentiré yo que en mis días y en mi presencia se le haga superchería a tan famoso caballero y a tan atrevido enamorado como don Gaiferos” (II, Capítulo XXVI). Por eso, la defensa del caballero andante que don Quijote ataca a los títeres o marionetas. Él los identifica como enemigos de los cristianos que huyen, por lo tanto, confirma su compromiso como el caballero andante española. Este ejemplo de la Cueva de Montesinos demuestra cómo el papel del caballero adusta con las personalidades de don Quijote y Sancho: la “realidad” es “siempre dinámica en la que conviven y a la que se enfrentan.” 

Dentro del falso Quijote de Avellaneda, los personajes de don Quijote y Sancho no experimentan crecimiento de carácter ni personalidad. Esto restringe el desarrollo del rol del caballero en comparación con la historia real. Cervantes a menudo utiliza baladas para transmitir los aspectos poéticos de la historia, y Avellaneda los usa mal. “en su verdadera continuación de las aventuras de don Quijote nos presenta un caballero andante que sabe muy bien, comparte las acciones, la correspondencia y el personaje no, un personaje que puede llegar a la altura de su madre como caballero andante, a la vez que puede sumirse en la desesperación cuando la trayectoria que se había fijado lo lleva al fracaso definitivo” (Hay, 15). Avellaneda no incluye este aspecto dinámico en sus caballeros.

En los ataques de Cervantes en el trabajo de Avellaneda, está claro que Avellaneda sólo creó al héroe como un caballero cortesano, que es sólo una pequeña parte del objetivo de Cervantes. En la segunda edición verdadera de Cervantes, hay elevaciones en las capacidades mentales de don Quijote a “nos muestra no solo el nuevo perfil de locura, que es capaz de interpretar correctamente las opiniones de los demás” (Cátedra, 146-147). El resultado es que Cervantes eleva “la categoría de jóvenes éticos a protagonistas de la primera, cuentos como Amadís, Lisuarte o Cirongilio, entre otros, tratamiento que es aceptable en un modo de hacer la historia poética” (Cátedra, 146-147). Avellaneda no es capaz de transmitir la misma complejidad que alterará para siempre la novela y el papel de los caballeros como Cervantes logra. Avellaneda no cambia de la norma social de los caballeros de la época, por lo tanto, no hace ninguna contribución al papel dinámico del caballero de Cervantes y acepta el statu quo.


Análisis con herramientas de humanidades digitales

La siguiente sección utilizará las herramientas de humanidades digitales de Voyant y el idioma de codificación R para analizar diversos aspectos, como la frecuencia de palabras, los modelos de los temas y el análisis de los sentimientos.

Frecuencia de palabras

Cervantes Palabras R 1

El análisis de las palabras es conducido con los dos Voyant y R para demostrar las limitaciones y diferencias dentro de cada software. El análisis de don Quijote uno por Cervantes en R significa que el caballero es una de las palabras más importantes con merced, don Quijote, Sancho y palabras descriptivas. La razón por la cual la palabra es tan alta es porque se eliminan las “palabras de parada,” o palabras muy comunes como a, la, el que no dominan los resultados. Este no es el caso en Voyant. 

Cervantes Palabras Voyant 1

El análisis de don Quijote uno por Cervantes con las herramientas de Voyant demuestra la alta frecuencia de la palabra caballero, aunque es más difícil de observar que todas las palabras permanezcan, incluyendo a, no, le, más, tan, él y otros con poca significación para el tema. La palabra caballero tiene 352 ocurrencias y está en las cuarenta y cinco palabras más frecuentes. Normalmente, los sustantivos son las palabras que demuestran los temas importantes. Esto significa que el concepto del caballero está en el núcleo de la obra. 

Cervantes Palabras R 2

El análisis de don Quijote dos por Cervantes en R significa que la palabra del caballero es mucho menos popular que en la primera parte, pero caballeros está en un nivel medio. No es una de las palabras más grandes del texto, pero esto demuestra que don Quijote va acompañado de más caballeros porque es plural.

Cervantes Palabras Voyant 2

El análisis con las herramientas de Voyant de don Quijote dos por Cervantes confirma que el caballero es todavía una palabra importante, pero no tiene la frecuencia suficiente para ser observado en los temas principales mientras mira la nube de palabras. La palabra caballero tiene 317 ocurrencias y está en las treinta y cinco palabras más frecuentes. Lo mismo es cierto del texto uno, esto significa que el concepto del caballero está en el núcleo de la obra, un sustantivo que demuestra el tema grande. 

Avellaneda Palabras R

El análisis de don Quijote por Avellaneda en R significa que la palabra del caballero sigue siendo una de las mejores palabras. Esto demuestra que Avellaneda intentó recrear al caballero de Cervantes en su texto.

Avellaneda Palabras Voyant

El análisis con las herramientas de Voyant de don Quijote por Avellaneda confirma que el caballero es una palabra importante y es un tema principal. La palabra caballero tiene 254 ocurrencias y está en las treinta y cinco palabras más frecuentes. Lo mismo es cierto del libro uno y dos por Cervantes, esto significa que el concepto del caballero está en el núcleo de la obra, un sustantivo que demuestra el tema grande. 

Voyant – Palabra clave en contexto KWIC

Al analizar las palabras en contexto dentro de cada uno de los tres textos, es posible ver qué palabras se asocian más frecuentemente con caballero. La palabra de caballero en contexto de la primera parte por Cervantes varía en significado y sentimiento. En general, los temas principales son que el caballero es asociado con las palabras: famoso, armas, honor, valeroso, cristiano, enamorado y andante. El caballero no era caballero melindroso, pero es un soldado famoso. Famoso y andante son los principales. Las palabras sobre las armas o caballeros históricos como Palmerín de Inglaterra o Amadís son relacionadas también. Todas las palabras asociadas con caballero son honorado, buscador de aventuras, valeroso, valiente, nombrado, famoso, valeroso, andante, aventurero, buen, invencible, natural, tantas fuerzas naturales, ingeniero, valentísimo. Las únicas descripciones de los caballeros pobres o tristes están en el contexto de la locura. Por ejemplo, “semejantes razones perdían el pobre caballero el juicio, y desvelábase.” Además, las palabras muerte, sangre, desfigurado y el engañado traen puntos de vista negativos a los caballeros. 

La palabra de caballero cambia en la segunda parte por Cervantes en significado y sentimiento. En general, los temas principales son que el caballero es asociado con las palabras virtuoso, valiente, andante, enamorado, cautivo, famoso, y aventura similar a la primera parte. Además, el caballero enamorado es esencial al personaje. Don Quijote dice “no puede ser” un caballero sea desamorado. Esto es especialmente importante porque Avellaneda hace el personaje de don Quijote desamorado y esto entra en conflicto con su texto. La misma connotación negativa del primer texto con las palabras locura, morir, muerto, murió, lastimado en relación con caballero es más frecuente en la verdadera segunda parte. También hay una imagen negativa del caballero de la blanca luna para su arrogancia. Finalmente, existe una connotación nueva del caballero cortesano que es más humilde y cortés, tan gentilhombre, cristiano, valiente, comedido, discreto, noble, valeroso, un libertador, y con modestia. Esta representación es una respuesta directa a Avellaneda, quien quitó la grandeza y la visión del mundo profundo del don Quijote de Cervantes. 

La palabra caballero en el texto de Avellaneda existe en relación con la palabra desamorado con más frecuencia que cualquier otra palabra. Éste es una contradicción clara para el caballero retratado por Cervantes. Las palabras valerosísimo, andante, armado, invencible, valiente, famosísimo y verdadero son muy frecuentes y retratan los ideales del caballero de don Quijote están enraizados en la tradición medieval. Las otras palabras que rodean al caballero no son adjetivos ni contribuyen a la representación del don quijote en el texto de Avellaneda.

Voyant – Frecuencia de Caballero durante la historia

Al observar las frecuencias de la palabra caballero a través del texto, es claro que la palabra permanece importancia. También al comprender el tiempo narrativo, es posible ver cuando la palabra aumenta en frecuencia dependiendo de la trama.

Caballero durante Cervantes 1

Los niveles más altos son los resultados de la introducción al caballero de don Quijote uno por Cervantes en el prólogo y la creación general del caballero andante de Cervantes. También la referencia a don Quijote en el diálogo u otros caballeros que encuentra. Los puntos más bajos son los resultados de historias secundarias separados de los eventos que ocurren a don Quijote. 

Caballero durante Cervantes  2

Similar al texto uno, este gráfico demuestra la frecuencia de la palabra caballero a través de don Quijote dos por Cervantes. Hay una ocurrencia bastante consistente en la palabra caballero en todo, pero los puntos más bajos son los resultados de las historias secundarias están separados de los eventos que ocurren a don Quijote. Hay una frecuencia más baja al comienzo del libro porque el caballero ya había sido introducido en el primer texto, y el pico en frecuencia es capaz de representar la escena en la cueva de montesinos con una alta frecuencia del caballero Sansón.

Caballero durante Avellaneda

La frecuencia del caballero en Avellaneda es similar a la segunda parte de Cervantes, aunque esto realmente no demuestra honestamente la trama porque las historias comienzan y terminan muy diferentes. Pero similar a la segunda parte de Cervantes, hay una frecuencia de la palabra caballero más baja al comienzo del libro porque el caballero ya había sido introducido en el primer texto.

R – Agrupamiento por huella dactilar lingüística

Esta agrupación se basa en la “huella dactilar lingüística” de Avellaneda y Cervantes. La huella digital se basa en las palabras más frecuentes utilizadas por el autor. Debido a que don Quijote uno y tres por Cervantes se agruparon, está claro que tienen el mismo autor. Don Quijote dos de Avellaneda tiene una huella digital diferente, lo que confirma que Avellaneda no es el mismo autor.

R – Modelos temáticos de caballero 

El modelado del tema de caballero de cada texto es capaz de demostrar qué otras palabras sustantivas son asociadas con o cerca de caballero. Este análisis usa el paquete en R llamado Syuzhet por Matthew Jockers.

Cervantes 1

Caballero en el primer texto de Cervantes se asocia con la honestidad que puede interpretarse a través de la búsqueda honesta hacia la caballería, aunque defectuosa por la locura o la amistad de honestidad entre Sancho y don Quijote. Este modelo no revela la trama del libro.

Cervantes 2

El concepto del caballero cortesano creado por Cervantes del segundo texto de don Quijote se encuentra en la asociación de caballero y cortesía. Las otras palabras no muestran los temas principales, pero la idea de conocimiento y globo expandido se suman el desarrollo del personaje con las palabras mundo y saber. 

Avellaneda 1

En los textos de Avellaneda el tema del caballero es presente en dos modelos diferentes. El primero confirma la asociación con cristianismo, imaginación e historia.

Avellaneda 2

El segundo modelo de la palabra de caballero demuestra el personaje de la mujer que Bárbara agregó a la historia. Esta es una adición muy importante porque don Quijote está desamorado y una mujer está presente de una manera poco romántica.

R – Análisis del sentimiento

La técnica final de humanidades digitales utilizada es el análisis del sentimiento de cada libro. Esto analiza cada oración y produce una calificación en una escala de -10 a +10. Los valores se trazan a lo largo de la historia para ver cómo cambia el sentimiento.

Cervantes Linear Plot 1

El gráfico de la línea es difícil de analizar, por eso se utiliza un plot de dispersión en su lugar.

Cervantes Dispersión Plot 1

Este análisis del sentimiento del primer texto de don Quijote por Cervantes demuestra que la historia en general tiene un sentimiento negativo durante la historia, pero es más positiva al fin.

Cervantes Dispersión Plot 2

Este análisis del sentimiento del segundo texto de don Quijote por Cervantes demuestra que la historia en general tiene un sentimiento negativo a lo largo de la historia, como el texto uno, pero se vuelve más negativa al final debido a la muerte de don Quijote.

Avellaneda Dispersión Plot

Este análisis del sentimiento del texto de don Quijote realizado por Avellaneda demuestra que la historia en general tiene un sentimiento negativo a lo largo de la historia y sigue siendo consistente al final como para dejar la historia abierta para otro libro.


Conclusión

Para concluir, la palabra caballero en ambas obras por Cervantes demuestran la formación del tema del caballero cortesano, un modelo basado en la época medieval y combinado con el gran éxito de las historias épicas leídas por don Quijote. Él combina muchos rasgos de los caballeros del pasado como la aptitud física, el honor, la nobleza, la aventura y el amor para crea un caballero nuevo que cambia el género literario y la percepción de la caballería en la historia. El resultado es “una ficción modelada sobre la base de la línea artúrica y medieval, la que principalmente ha asimilado don Quijote y representa Armadís y su saga.” (Cátedra, 39). El análisis con herramientas digitales puede respaldar la importancia del tema caballero a lo largo del libro y explicar cómo se construye el concepto debido a las palabras asociadas. El concepto del caballero es central a la historia de don Quijote por Cervantes porque explica la posición imaginada de don Quijote y porque Cervantes crea un nuevo caballero diferente del estándar pasado de Castilla. Después del análisis de los papeles del caballero andante antes de Cervantes, del caballero de don Quijote por Cervantes y el caballero del falso don Quijote por Avellaneda, está claro que Cervantes creó una nueva versión del caballero modelado según el ejemplo medieval y las grandes historias épicas y místicas leídas por don Quijote.


Bibliografía

 Canavaggio, Jean. “Don Quijote, Vencedor Del Caballero De Los Espejos: El Epílogo De Un Triunfo Por Escarnio (II, 16).” Bulletin of Spanish Studies, vol. 81, no. 4/5, Jun/Jul2004, pp. 495-499. EBSCOhost, doi:10.1080/1475382042000254319.

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